Viktorija, Técnica asociada de ventas
Las ventas implican mucho más de lo que yo creía. Cuando me licencié en ingeniería eléctrica, me costó decidir qué tipo de carrera de ingeniería era la que de verdad me apasionaba; tres años después, no tengo la menor duda de que tomé la decisión correcta. El puesto de ventas pone a prueba mis habilidades como ingeniera, pero también mis habilidades sociales. Hay quienes la equiparan a ser el dueño de una empresa. Puede que sea verdad, pero para mí es como un rompecabezas gigante donde las piezas son el ingeniero con el que te has reunido, un componente que has diseñado, un producto nuevo que has conocido, un problema que has resuelto y las relaciones que has entablado. Es todo un reto que me permite avanzar en un entorno en el que aprendo cosas nuevas todos los días.
